El Arancel Jurásico

aduanas

A lo largo de varias décadas, nuestro Arancel de Aduanas se ha mantenido inconmovible, a pesar de los diversos cambios que la normativa y la técnica aduanera han experimentado.

Al final de la década de los 70, el legislador tuvo cuidado de eliminar el atávico carácter importacionista del Arancel de ese entonces, abriendo espacio a un instrumento arancelario capaz de regular –además de la importación- a la exportación y al tránsito.

En el artículo 83 de la Ley Orgánica de Aduanas (inserto dentro del Título referente al Arancel de Aduanas) se habla de la clasificación y calificación de las mercancías objeto de operaciones aduaneras. De esta manera, el redactor creó un instrumento potencialmente aplicable a cualquier operación aduanera y no sólo a la importación, dejando al Poder Ejecutivo la facultad de gravar, prohibir o restringir la importación, el tránsito aduanero o la exportación de mercancías.

Pero la inercia administrativa se ha encargado de no absorber los cambios y nuestro Arancel está únicamente orientado a regular la importación, tocando tímidamente la exportación y el tránsito, con el supremo agravante de que este Instrumento recibió de la Ley Orgánica la exclusividad para tratar todo lo relativo a restricciones y gravámenes aduaneros, sancionando con nulidad absoluta todo intento de restringir o gravar la entrada o salida de bienes del territorio nacional, por medios distintos a los señalados en su artículo 83.

Dicho carácter importacionista se evidencia en los siguientes artículos del Decreto 989 del 20 de diciembre de 1995, mediante el cual se promulgó el Instrumento Arancelario:

La importación de mercancías queda sometida al tratamiento establecido en el Régimen General…

Artículo 9°. La importación de mercancías procedentes de las Repúblicas de Bolivia, Colombia y Ecuador, países miembros del Acuerdo de Cartagena, estará liberada de los impuestos establecidos en el Arancel de Aduanas,…

Artículo 12. Sin perjuicio de las demás formalidades y requisitos legales exigidos, el Régimen Legal aplicable a la importación de las mercancías se ajustará a la siguiente codificación: …

Artículo 13. La importación de las mercancías clasificadas en los Capítulos, Partidas y Subpartidas señaladas en el presente artículo, deberá estar amparada por un Registro expedido por el Organo Oficial competente que se indica a continuación …

Artículo 14. Para la importación de productos similares a productos nacionales para los cuales se hubieren establecido Normas Venezolanas COVENIN de obligatorio cumplimiento, se deberá …

Artículo 15. Se prohíbe la importación de desechos tóxicos o peligrosos, o considerados como tales en virtud de las disposiciones legales que regulan la materia, …

Artículo 16. Se prohíbe la importación de material pornográfico, así como las mercancías con alusiones, …

Artículo 17. La importación y exportación de sustancias estupefacientes y psicotrópicas está sometida a permiso del Ministerio de …

Artículo 18. La importación de monedas y billetes de curso legal en Venezuela o en el extranjero estará sujeta a las regulaciones…

Tenemos un Arancel jurásico -un aransaurio- que mira hacia fuera con ánimo receptor, anclado en el pasado y ajeno a los profundos cambios que se advierten por todos lados. Necesitamos un Arancel moderno, sólidamente plantado sobre la Constitución y las leyes; por lo tanto, es preciso:

a) Fundamentarlo en la NANDINA 2002, dando de esa forma cumplimiento a los compromisos adquiridos por Venezuela en el seno de la Comunidad Andina de Naciones;

b) Adicionarle las columnas necesarias para establecer el régimen legal a que pudieran estar sometidas la exportación y el tránsito;

c) Eliminarle las calificaciones genéricas, tales como las que se observan en el artículo 14, referente a la aplicación de las normas COVENIN;

d) Reflejar en él los Acuerdos, Tratados y Convenios suscritos por Venezuela, cuando ellas afecten la tarifa del gravamen aduanero;

e) Incorporarle las restricciones y prohibiciones que se encuentran diseminadas en resoluciones marcadas por francos vicios de ilegalidad

Nada impide que estas modificaciones se realicen, que contemos con un Arancel montado a la altura de los requerimientos del País y que prodigue a todos la ansiada seguridad jurídica aduanera. Preciso es poner ¡Manos a la obra!

Autor: Carlos Asuaje Sequera
Octubre 2004/Boletín Aduanero N° 09