Arancel de Aduanas (II)

aduanas

El artículo 12 señala que “Sin perjuicio de las demás formalidades y requisitos legales exigidos, el régimen legal aplicable a la importación y el tránsito de mercancías, se ajustará a la siguiente codificación:”; luego se reseñan las quince (15) notas con sus correspondientes significados.

Si analizamos el texto transcrito a la luz del artículo 83 de la Ley Orgánica de Aduanas, la locución “requisitos legales” resulta contraria a derecho, pues supone que además de las restricciones señaladas en el Arancel de Aduanas, pudiera haber otras establecidas en otros instrumentos de carácter normativo con rango de ley. Esto entra en franca contradicción con el carácter exclusivo que el artículo 83 de la LOA confiere al Arancel de Aduanas en cuanto a la calificación de las mercancías dentro de la clasificación de gravadas, no gravadas, prohibidas, reservadas y sometidas a otras restricciones, registros u otros requisitos. Es bueno recordar que la Ley clasifica y el Arancel califica, es decir, aprecia o determina las cualidades o circunstancias de los bienes sujetos a operación aduanera con carácter exclusivo y, por ende, excluyente.

El artículo 13 trata lo referente a las Normas Venezolanas COVENIN. Desde un punto de vista aduanero estas normas las podemos dividir en dos clases: las obligatorias y las que no lo son. Resultan obligatorias las señaladas expresamente en el artículo 1 del Anexo I del Arancel de Aduanas, cuyo encabezado es del tenor siguiente: “A los efectos de la aplicación del artículo 13 de este Decreto , las mercancías sujetas a Normas Venezolanas COVENIN de Obligatorio Cumplimiento, son las que a continuación se señalan.”. Como es sabido, no todas las normas COVENIN están incluidas en el referido anexo; aquellas que no lo están no son obligatorias desde el punto de vista aduanero y no constituyen requisito aduanero exigible.

En su inicio, el artículo en comento precisa que sus disposiciones están dirigidas a la importación y al “tránsito nacional” de mercancías pero luego, en su Parágrafo Primero, exceptúa a la admisión temporal (AT), a la admisión temporal para perfeccionamiento activo (ATPA), a las provisiones de a bordo y a las mercancías que ingresen a depósitos aduaneros (In Bond). Pareciera que el redactor de la norma desconociera que tales regímenes aduaneros no constituyen importaciones ni tránsitos, por lo que la excepción resulta ociosa.

En no menor galimatías incurre el Parágrafo Segundo cuando señala que “Cuando se trate de zonas francas, almacenes aduaneros (in bond), admisión temporal (AT) y admisión temporal para perfeccionamiento activo (ATPA), ésta se exigirá cuando las mercancías vayan a ser destinadas a uso o consumo en el territorio nacional.” El redactor pareció ignorar que la destinación a uso o consumo en el territorio constituye operación de importación, distinta en esencia a los regímenes aduaneros que señala. Así, por ejemplo, una mercancía sometida a in bond, deja de estarlo cuando se inicia el procedimiento de importación, pues el régimen in bond es un régimen autónomo no ligado a la importación ni al tránsito, como tampoco a la exportación.

El Parágrafo Tercero reviste gran importancia para la seguridad jurídica. Allí se indica que las mercancías sujetas a la constancia de registro COVENIN serán las identificadas en el Anexo I del Arancel. Esta afirmación es cónsona con el texto y el espíritu del artículo 83 de la Ley Orgánica de Aduanas, pero no se puede decir lo mismo de las excepciones que se señalan en el comienzo del Parágrafo; con ellas, se contradice el carácter de  calificador exclusivo que la Ley otorga al Arancel de Aduanas.

El artículo 14 somete a prohibición la importación y el tránsito de desechos patológicos y peligrosos, productos químicos contaminantes órgano-persistentes, armas nucleares, químicas y biológicas. Esta disposición hace de Venezuela una zona libre de armas nucleares, químicas y biológicas, dentro de una política continental de hacer de América Latina una región de paz, ajena a una posible conflagración nuclear, química o biológica.

El artículo 15 se dirige a la protección de la propiedad intelectual, entendiéndose como tal “los derechos de los autores sobre todas las obras del ingenio de carácter creador, ya sean de índole literaria, científica o artística, cualesquiera que sea su género, forma de expresión, mérito o destino”. Este artículo, que establece una prohibición absoluta de importación y tránsito, parece estar en colisión con el Título IV (artículos 87 y 88 de la Ley Orgánica de Aduanas), pues el destino inmediato de una mercancía prohibida es el comiso apenas sean aprehendidas, no siendo ésta la solución que muestra el artículo 87, ejusdem.

El artículo 16 prohíbe la importación y tránsito de material pornográfico, así como de mercancías con alusiones, dibujos o reproducciones que induzcan a la comisión de delitos. Además, se deberán tener como prohibidos aquellos efectos que por medidas de profilaxis social, señale el Ministerio del Interior y Justicia. En nuestro criterio, tal señalamiento debe hacerse mediante Resolución publicada con anterioridad al hecho que se pretenda sancionar, pues caso contrario estaríamos ante una inadmisible aplicación retroactiva de la norma jurídica o, aun peor, la aplicación de una sanción sin tipo penal preexistente.

El artículo 17 prohíbe, de plano, el tránsito  de sustancias estupefacientes y psicotrópicas y de sus precursores y químicos para su fabricación. Nótese que sólo se prohíbe el tránsito más no la importación, dado que la política del Estado está dirigida a impedir y reprimir el uso indebido de dichas sustancias que, en determinadas situaciones, pueden ser útiles para la recuperación de la salud. Obviamente, el tránsito es visto como un riesgo delictual que debe ser evitado.

El artículo 18 de se refiere a la importación y tránsito nacional de monedas y billetes que tengan curso legal en Venezuela o en el extranjero, como también del oro y sus aleaciones, tanto amonedado como en barras; señala que la importación y tránsito de estos bienes “estará sujeta a las regulaciones establecidas por el Banco Central de Venezuela de conformidad con el ordenamiento jurídico vigente.” Nótese que este artículo se refiere a monedas y billetes que tengan curso legal dentro o fuera del país; por tanto las operaciones aduaneras con billetes de banco o monedas que no tengan curso legal porque no le se le haya conferido o por haber sido retirados de circulación, quedan sometidos al régimen aduanero ordinario de importación y tránsito.

Ahora bien, llama nuestra atención que este artículo 18 parece contener una renuncia a la condición calificadora que el artículo 83 de la Ley Orgánica de Aduanas confiere al Arancel de Aduanas. Según su letra, es el Banco Central, de manera autónoma, quien establecerá las regulaciones aplicables, en franca contradicción con el mandato contenido en el artículo 83 de la Ley Orgánica de Aduanas. A nuestro entender, lo correcto hubiese sido colocar en el artículo 12 del Arancel una restricción administrada por el Banco Central, aplicable al oro y sus aleaciones, billetes de curso legal, papel moneda, monedas y similares. El régimen actual es el señalado en la Resolución del BCV 09-06-03 del Banco Central, aparecida en Gaceta Oficial N° 39.201 de fecha 16 de junio de 2009.

El artículo 19 se refiere a la exportación y comienza con una infortunada locución: “Sin perjuicio de las demás formalidades y requisitos exigidos …”. Eso nos lleva a entender que además de los requisitos arancelarios pudieran haber otros extra-arancelarios, lo cual constituye una flagrante violación a la letra, propósito y razón del artículo 83 de la Ley Orgánica de Aduanas. Este artículo es diáfano en cuanto  al carácter exclusivo del Arancel de Aduanas en lo que respecta a las restricciones aduaneras. En cuanto a restricciones podemos decir: dentro del Arancel, todo; fuera del Arancel, nada.

El artículo 23 es quizás el más extenso de cuantos constituyen el derecho positivo venezolano. Abarca en su totalidad las páginas 3 a 327, más una fracción de la página 2, de la Gaceta Oficial N° 5.774 Extraordinario de fecha 28 de junio de 2005. Contiene la nomenclatura, la tarifa, el régimen legal y las unidades físicas (U.F.) de comercialización, repartidos en seis columnas, así: (1) código, (2) descripción de las mercancías, (3) tarifa ad-valorem, (4) régimen legal general, (5) régimen legal andino y (6) unidades físicas. Las columnas 1 y 2 contienen la Nomenclatura Andina (Nandina), con algunas aperturas nacionales que se distinguen en la columna 1 por contener diez dígitos; las columnas 4 y 5 reflejan los códigos señalados en el artículo 12, mientras que en la columna 3 se evidencia un error captado por la aguda observación de Marco A. Osorio Chirinos: sólo permite el señalamiento de tarifas ad-valorem, dejando fuera las tarifas mixtas y específicas a que se refiere la Ley Orgánica de Aduanas en su artículo 84.

El artículo 24 está dirigido exclusivamente al Puerto Libre del Estado Nueva Esparta; en él se indica que los regímenes 1 (Importación prohibida) y 2 (Importación reservada al Ejecutivo Nacional), no se aplicarán a las importaciones destinadas a ese territorio, con excepción de los fijados en los capítulos del Arancel 25, 26, 27, 28, 29, 38, 40, 63 y 95.

El artículo 25 establece que las licencias de importación establecidas mediante el régimen legal 8 (Licencias de Importación administradas por el Ministerio de Alimentación), se aplicarán a mercancías a zonas, puertos o almacenes libres o francos, zonas sometidas a régimen aduanero especial, así como a almacenes aduaneros in bond. En cuanto a estos últimos, se aprecia el error atávico de considerar que las mercancías sometidas a régimen in bond son mercancías de importación con proceso suspendido, a pesar de que la doctrina y el artículo 92 establece que podrán ser total o parcialmente exportadas, importadas, reexportadas, reimportadas, reexpedidas, reintroducidas o  reembarcadas  hacia  otros  territorios  aduaneros,  puertos  libres,  zonas   francas,  depósitos   temporales, almacenes libres de impuestos (Duty Free Shops), almacenes generales de depósito o trasladadas a otros depósitos aduaneros (In Bond), sin restricción o limitación alguna.

Autor: Carlos Asuaje Sequera
Octubre 2009/Boletín Aduanero N° 47