La cartilla del pasajero

aduanas

Innumerables llamadas y correos electrónicos de preocupados viajeros que indagan sobre el tratamiento que recibirán sus pertenencias al llegar a la aduana venezolana, nos motivan a escribir esta suerte de cartilla que aclare lo relativo a este tema.

El artículo 50 de la Constitución Nacional señala, entre otras cosas, que “Toda persona puede transitar libremente y por cualquier medio por el territorio nacional, cambiar de domicilio y residencia, ausentarse de la República y volver, trasladar sus bienes y pertenencias en el país, traer sus bienes al país o sacarlos, sin más limitaciones que las establecidas por la ley” Así, quien trae sus bienes al país hace uso de un derecho constitucional que sólo puede ser limitado por la ley (ley en sentido formal), lo que nos permite afirmar que el derecho es la regla y la limitación la excepción. Esto es importante, pues nos señala que en caso de dudas se debe interpretar de tal forma que el ciudadano resulte sujeto a menor gravamen o carga.

Mientras que para el pasajero el equipaje es el contenido de sus maletas, bolsos, etc, desde el punto de vista de la normativa aduanera el equipaje es un régimen aduanero especial que consiste en un conjunto de excepciones a los regímenes ordinarios de importación y exportación, las cuales se traducen fundamentalmente en beneficios impositivos, siempre y cuando las cantidades y características de los bienes a introducir o extraer no permitan presumir destino comercial.

Según el Diccionario de la Real Academia, equipaje es “El conjunto de cosas que se lleva en los viajes” o el “Conjunto de ropas y cosas de uso particular de una persona”. Dado que nuestro idioma oficial es el castellano, por mandato expreso del artículo 9 de la Constitución Nacional, todo lo que lleva consigo un pasajero es equipaje, pero no todo goza de los beneficios acordados por el régimen aduanero de equipaje.

La Ley Orgánica de Aduanas, en su artículo 103 establece que “El Reglamento determinará las mercancías que podrán ser consideradas como equipajes; las formalidades que regirán para su importación, exportación y tránsito; las liberaciones desgravámenes y restricciones a que tendrán derecho sus propietarios de acuerdo a la naturaleza de los efectos o a la condición de los pasajeros y tripulantes; …”

Sin entrar a considerar la constitucionalidad de esta remisión al Reglamento que hace la Ley Orgánica, nos centraremos en el Reglamento de la Ley Orgánica de Aduanas sobre los Regímenes de Liberación, Suspensión y otros Regímenes Aduaneros Especiales, cuyos artículos fundamentales sobre equipajes transcribimos y glosamos a continuación:

Artículo 131: Se entiende por equipaje, a los fines del régimen que establece este Título, el conjunto de efectos de uso o consumo personal y los obsequios que trasladen los pasajeros y tripulantes al arribar o salir del país, que por su naturaleza, cantidades y valores no demuestren finalidad comercial.

De acuerdo con este artículo, a efectos aduaneros el equipaje comprende dos grandes rubros:

  1. a) Efectos de uso y consumo personal. Unos se distinguen de los otros, por cuanto los efectos de consumo son de vida efímera, (los alimentos, las bebidas, los perfumes, los desodorantes, las cremas y hojillas de afeitar, las toallas sanitarias y un sinfín de objetos más que responden a esta característica de ser de pronto uso y corta duración).Se debe considerar de uso personal la ropa exterior e interior, el calzado, sombreros, tocados y todo cuanto use el pasajero para vestirse. Deben también considerarse efectos de uso personal y, por tanto, equipaje, aquellos productos tecnológicos cuya utilización se extiende con gran rapidez y constituyen herramientas de uso diario en el mundo moderno: equipos de reproducción de música miniaturizados, tales como ipodsuffle y ipod nano; minilaptops y laptops; tabletas, como la Ipad 2, Samsung Galaxy, KindleFire y similares; juguetes electrónicos para visualizar DVDs, etc. Dado que estos productos electrónicos se hacen obsoletos antes de hacerse viejos, no es de extrañar que sean nuevos o de reciente adquisición.
  2. b) Obsequios. Forman parte del equipaje los bienes que traiga el pasajero para regalarlos a sus familiares, amigos y relacionados. Obviamente, dentro de este universo caben infinidad de productos que nada tienen que ver con la edad, talla y demás características del pasajero. La ausencia de finalidad comercial se puede determinar tomando en cuenta la época del año, la edad del pasajero, por cuanto las personas mayores tienen descendencia (hijos, nietos, etc.) no propia de la gente joven.

Con el paso del tiempo y los avances científicos y tecnológicos los efectos que forman parte del equipaje se han incrementado sustancialmente. Hace cien años, equipaje era sinónimo de ropa y efectos de aseo personal; hoy el mismo concepto abarca una infinidad de bienes que nuestros abuelos ni siquiera imaginaron, muy especialmente en los campos de la informática y la telemática.

Artículo 133: No podrán ingresar al país bajo el régimen de equipaje los productos de importación prohibida.

Por interpretación en contrario, este artículo nos señala que podrán ingresar al país bajo régimen de equipaje las mercancías sometidas a las restricciones señaladas en los numerales 2 al 15, ambos inclusive, del artículo 12 del Arancel de Aduanas. Debe entenderse como “productos de importación prohibida” los que en la columna 4 del artículo 23 de dicho Arancel aparezcan señalados con la Nota 1, así como los referidos en los artículos 14 al 17 del Arancel, los cuales transcribimos:

Artículo 14. Se prohíbe en todo el Territorio Nacional la importación y tránsito de desechos patológicos y peligrosos, considerados como tales en virtud de las disposiciones legales que regulan la materia, así como la importación y tránsito de productos químicos contaminantes órgano-persistentes, armas nucleares, químicas y biológicas; de conformidad con lo establecido en los artículos 83 y 129 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.

Artículo 15. Se prohíbe en todo el Territorio Nacional la importación y tránsito de mercancías que violen los derechos de propiedad intelectual.

Artículo 16. Se prohíbe en todo el Territorio Nacional la importación y tránsito de material pornográfico, así como las mercancías con alusiones, dibujos o reproducciones que induzcan a la comisión de hechos delictivos y las que el Ministerio del Interior y Justicia, considere perniciosas en aplicación de medidas de profilaxis social.

Artículo 17. Se prohíbe en todo el Territorio Nacional el tránsito de las mercancías identificadas como Sustancias Estupefacientes y Psicotrópicas, y de las consideradas como Precursores y Químicos Esenciales utilizados en la elaboración de aquellas.

Artículo 134: Se consideran pasajeros todas aquellas personas nacionales o residentes en el país que entren o salgan del territorio nacional, por los lugares habilitados para operaciones aduaneras, a bordo de vehículos de transporte público o privado.

Limitar la calidad de pasajeros a nacionales y residentes, contradice flagrantemente lo señalado en el primer párrafo del artículo 45° de la Constitución de 19691, que a la letra dice: “Los extranjeros tienen los mismos deberes y derechos que los venezolanos, con las limitaciones o excepciones establecidas por esta Constitución o las leyes.” Dado que este Reglamento se promulgó el 27 de diciembre de 1996, vigente como estaba la Constitución del 61, el transcrito artículo 134 está viciado de inconstitucionalidad desde su origen.

Artículo 135: También se admitirá como equipaje, el menaje de casa y los vehículos pertenecientes a los pasajeros, bajo las condiciones que aquí se establezcan y en las resoluciones que dicte el Ministerio de Hacienda.

El menaje de casa está constituido por los muebles y artefactos de uso y economía domésticos.

El menaje de casa es una ampliación reglamentaria del concepto literal de equipaje y comprende dos grandes rubros: los muebles (sillas, mesas, camas, etc.) y los artefactos (televisores, radios, hornos, licuadoras, asistentes de cocina, aspiradoras batidoras, etc.).

Artículo 136: El menaje de casa estará libre del pago de gravámenes aduaneros, siempre que el mismo haya sido usado por el pasajero en el exterior, durante un tiempo no menor de seis (6) meses. A tales efectos el pasajero deberá presentar la respectiva certificación de uso expedida por la autoridad consular competente.

La introducción de los vehículos considerados como equipaje se regirá por las disposiciones que dicte el Ministerio de Hacienda mediante Resolución.

Nótese que la liberación de gravámenes causados por el menaje de casa está condicionada a que haya sido usado por un tiempo no menor de seis (6) meses, lo cual se probará mediante una certificación expedida por el cónsul venezolano; en aquellos lugares donde no lo hubiere, la certificación podrá ser expedida por el cónsul de nación amiga.

Artículo 140: A los efectos de la Declaración de Aduanas se entenderá por grupo familiar, el integrado por un pasajero, su cónyuge, sus ascendientes y descendientes directos.
No amerita comentarios.

Artículo 141: Los pasajeros podrán introducir como equipaje, libres del pago de gravámenes aduaneros, efectos nuevos, siempre y cuando, en su conjunto, no excedan de un valor en moneda nacional equivalente a un mil dólares de los Estados Unidos de Norte América (US. $1.000,oo).

El exceso sobre el valor antes indicado y hasta el equivalente en moneda nacional a dos mil dólares de los Estados Unidos de Norte América (US.2.000,oo), tendrá una rebaja de los impuestos de importación según la escala siguiente: a) Cuando la tarifa sea del 20% tendrá una rebaja del 10% b) Cuando la tarifa sea del 15% tendrá una rebaja del 5% Para la aplicación de la rebaja se deducirá la liberación prevista en el primer Párrafo de este artículo, así como la tasa por servicios de aduana.

El Ministerio de Hacienda podrá modificar los montos y porcentajes establecidos en este artículo mediante Resolución.

Parágrafo Único: Cuando el valor de los efectos nuevos excedan el equivalente a dos mil dólares de los Estados Unidos de Norte América (U.S. $ 2.000.oo), tendrá derecho a la liberación y a la rebaja prevista en este artículo y la diferencia se regirá por el Régimen de Importación Ordinaria.

Este artículo establece una ficción jurídica, consistente en considerar como parte del equipaje efectos nuevos que evidentemente no lo son, por no ser de uso o consumo del pasajero ni tener características de obsequio. La locución “podrán introducir como equipaje” nos impone a pensar que el legislador reglamentario quiso beneficiar al pasajero creando la figura del equipaje extendido (por llamarlo de alguna forma), sumando a los efectos que por definición son equipaje otros que, sin serlo, gozarán de idénticos beneficios impositivos. Pero, también, quiso poner un límite a esta extensión: mil dólares (US$ 1.000) para liberación total; entre mil dólares (US$ 1.000) y dos mil dólares (US$ 2.000), liberación parcial de acuerdo a la tarifa arancelaria que corresponda a los efectos y más de dos mil dólares, régimen aduanero ordinario. Por ejemplo, si un pasajero trae, además de su equipaje propiamente dicho, efectos nuevos que demuestren finalidad comercial por un valor de tres mil dólares (US$ 3.000), nada pagará por los primeros mil (liberación); pagará una tarifa reducida por el segundo millar de dólares (rebaja) y, por el tercero y más, pagará lo señalado en el Arancel de Aduanas.

En cuanto a este artículo y a la definición de equipaje contenida en el artículo 131 de este Reglamento, es menester aclarar lo siguiente:

  1. a) No todo artículo por ser nuevo debe ser contabilizado como equipaje extendido. Los artículos nuevos que sean para el uso o consumo del pasajero o sean obsequios, constituyen equipaje por definición y no por ampliación (por ficción jurídica); por tanto, gozan de liberación impositiva plena, independientemente de su valor;
  2. b) Los artículos para el uso y consumo del pasajero no necesariamente deben ser usados para que se les considere formando parte del equipaje, pues la normativa no lo exige y, de conformidad con el artículo 10 de la Ley de Simplificación de Trámites Administrativos “La Administración Pública no podrá exigir requisitos adicionales a los contemplados en la normativa vigente, salvo los que se establezcan en los instrumentos normativos que se dicten con ocasión de este Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley.”. Para que un bien se salga del concepto de equipaje (Art. 131), no solamente debe ser nuevo si no que, también, debe mostrar finalidad comercial. Pongamos un ejemplo: una persona viaja de vacaciones a Estados Unidos y adquiere una computadora portátil AppleMacBook Pro MD311LL por dos mil doscientos dólares; desecha el continente, los protectores de anime y similares y la coloca dentro de su maleta. La computadora de este pasajero hipotético debe ingresar bajo régimen de equipaje propiamente dicho (liberación plena), pues de lo contrario, el régimen señalado en el artículo 141 de este Reglamento dejaría de operar en beneficio del pasajero (tal como fue concebido) para convertirse en un régimen a todas luces perjudicial y restrictivo. Por lo demás, al obrar de manera distinta, se estaría contrariando el espíritu y propósito del artículo 50 de la Constitución que, como ya señalamos, indica que el derecho a introducir los bienes al país constituye la regla y las limitaciones la excepción.

Para no fatigar al lector, dejaremos para otra ocasión lo referente a la introducción de vehículos como equipaje y al régimen aduanero aplicable a los turistas.

¡Buen viaje!

Autor: Carlos Asuaje Sequera
Diciembre 2011/Boletín Aduanero N° 56